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Mostrando entradas de diciembre, 2025

Mr. Útil -Capítulo XXV- El mundo es un pañuelo, donde los mocos siempre acaban por encontrarse

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    Cantera del Circ de la Safor   Últimamente hasta el bar más diminuto, frente a la acera más estrecha, monta una terraza, no quieren perder a sus clientes fumadores y el Ayuntamiento, necesitado de fondos, tiene mucha manga ancha a la hora de conceder licencias. Aquí, en esta acera sobra espacio y la cafetería tiene una terraza amplia, que a estas horas está vacía excepto por Badía que sentado en el centro de ella parece ocupar un decorado montado solo para la ocasión. Lleva unas gafas de sol que reconozco como extremadamente caras, hunde la nariz en el barreño de infusión que parece complacerle y en cuanto me ve saluda agitando un par de dedos y se levanta ágilmente de la mesa para ponerse a mi altura. – Bien, aquí estamos de nuevo —dice. No le contesto hasta llegar al semáforo; está en rojo, tengo que pararme. Decido que no tengo más remedio que reconocer su presencia. – ¿No está esto un poco caliente para ti? –le pregunto. – ¿El café? No, está bien. –...

Mr Útil- Capítulo XXIV- El Tío de los recados regresa al hogar

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      Haciendo Arte de Mis Quejas- Anónimo Terrassa Noviembre 2025 La tierra gira de Oeste a Este con una velocidad de 1670 Kilómetros hora en el ecuador, lo he leído en la revista de uno de los aviones que me ha devuelto a casa. C atorce horas  de viaje y  estoy en Europa,  en casa, en mi habitación, en la que, cerrada a cal y canto, se cuelan muy pocos ruidos del exterior. Los muebles son bloques sólidos de negrura flotando en una oscuridad líquida y la única luz es la tenue fluorescencia del reloj sobre la mesilla  que intenta convencerme de que duerma, que descanse, que así las cosas me parecerán distintas por la mañana, si  no mejores al menos abordables. ¿Como se aborda la cuestión de que hayan querido matarte? ¿Estás seguro que esto es lo que ha pasado realmente? ¿Me lo estoy imaginando todo?, ¿al fin mi cerebro ha dicho basta? La hierba ha quemado mi última neurona y no distingo la realidad de la imaginación, ¿cómo es posible que pi...